Ayer leí este
artículo en Everydayhealth.com sobre las dietas más tostadas que existen en el
mercado. Todos buscan la manera fácil, el atajo, el camino cortito, pero en
realidad, no existe. Como todas las
cosas buenas que deseas en la vida, necesitas tiempo, constancia y dedicación.
La verdad es
que hay unas que son tan tostadas que dan risa. Lo que no da risa es que la
gente en su afán de buscar lo que se puede lograr por medios tradicionales y
sanos, tomen estas indicaciones como algo buenísimo, y en la mayoría de los
casos atenten contra su salud.
Aquí se las
dejo:
La dieta de la hCG: Esta es la dieta de la gonadotropina
coriónica, la hormona que sale elevada en los exámenes de sangre cuando las
mujeres recién quedan embarazadas. Esta maravillosa dieta consiste en
inyecciones diarias de la hormona, acompañada por una dieta de ¡500 calorías!
Estas son las calorías que debería consumir, una anoréxica en sus días
extremos, digamos. Claro que pierdes peso, y músculo, y tus riñones y corazón
se esforzarán tanto que en algún momento empezarán a degenerarse. Y mejor aún,
tu metabolismo se volverá tan ineficiente, que la próxima vez que sólo pases frente
una panadería, el sólo olor del pan te engordara. En cuanto a las inyecciones,
la sustancia “se extrae de la orina de mujeres en estado de preñez y se
convierte en un polvo de hCG” *, algunas personas experimentaron coágulos de
sangre, dolores de cabeza y depresión por las inyecciones. Way to go!
La dieta del Twinkie: Los adictos al azúcar dirán ¡esta es!
Los Twinkies tienen sólo 150 calorías, así que si te comes así sean 10 son sólo
1500 calorías al día. Claro, son 150 calorías de carbohidratos refinados,
azúcares y grasas trans. ¡Sano como el agua!
La dieta de la solitaria: Ok, hay gente que adquiere gusanos que
se le alojan en la barriguita por agua contaminada o comida re-piche. No la
pasan bien. Lo que pasa es que un lindo gusano crece en tu barriga como un
Manitu, y se come todo lo que tú te metas en la boca. Tienes un hambre feroz y
comes como si no hubiese un mañana, y no te sacias y no engordas. Porque tu
amigo se come todo. Hay gente que se
toma pastillas con los huevos de gusano para causar el mismo daño, pero a
voluntad propia. ¡Bravo campeón!
La dieta del cigarro: Esto es como la dieta del
"diablo". Como los cigarros no tienen calorías, y la nicotina es un
estimulante, este súper régimen alimenticio te invita a que fumes todo lo que
puedas, se te quitará el hambre de manera fácil y rápida. Claro, olerás a
cenicero, tus dedos y dientes se mancharán, al igual que tus pulmones. El
cigarro es uno de los productos de venta libre que explícitamente avisan que
causan cáncer. No son leyendas urbanas ni "la prima de un amigo mío del
colegio me dijo". No. El cigarro es malo como el diablo. Saquen el nivel
nutricional de esta joya.
La dieta de la bella durmiente: Flojos del mundo, ¡uníos! En esta
dieta lo único que tienes que hacer es sedarte y dormir. Listo. No hay más nada
que hacer. La idea es que pases bastante tiempo durmiendo, y no comas. Vas a
estar más débil que florecita de carretera, pero delgado. Prepárate para los kilos que vas a engordar
cuando te levantes y te lleves la primera comida a la boca. Agárralo por aquí:
A Elvis Presley (¿Te acuerdas de su esbelta figura en sus últimos años de
vida?) le encantaba esta dieta.
La dieta de masticar: Ok, uno tiene que saborear la comida
¿verdad? Bueno esta dieta te invita a que mastiques por un bojote de tiempo la
comida, y cuando se vuelva un puresito, la escupas. Me dan ganas de vomitar de
solo escribir esto. En serio. Supuestamente estas tomando los nutrientes de la
comida sin las calorías. Dios mío.
La dieta de la visión: Nada de visualización positiva. Esta
dieta se basa en la premisa de que si no se ve rico, no te lo comes. Pues
¡ponte unos lentes azules a la hora de comer y toda tu comida se vera como de
marcianos! Y lo mejor es que sólo comerás aquello que no se vea tan
desagradable debajo de la luz azul, que según dicen los fanáticos de esta
dieta, son las frutas y vegetales. Es en serio, no lo estoy inventando.
La dieta del algodón: Fácil, cómete un bojote de algodón
antes de comer. Con eso tendrás esa barriga llena como un osito de peluche y no
podrás comer nada más. Eso sí, recuerden que todo lo que entra, tiene que
salir. Sólo puedo decir, menos mal que el algodón es suavecito.
Mientras
escribía esto, tenía tantas ganas de decir groserías que no puedo enumerarlas. De verdad sentí ganas de insultar a alguien (sobretodo a los que siguen estas "dietas"). Todo esto es real, me encantaría haberlo inventado, pero no. Hay gente que
cree que esto funciona. En serio. Y lo que me molesta es que hay miles de personas
exponiéndose a cualquier tipo de daños sólo por querer tomar la vía fácil, y no
pensar en que comer sano y hacer ejercicio, debe ser parte de tu vida, no es
una solución temporal.
Siempre va a
venir alguien con el cuento "yo si perdí kilos con esa dieta"...
Fino, yo no me lo como. Pregúntense si la persona esta totalmente sana, tiene
hábitos alimenticios y de ejercicio de una persona normal y mantuvo por más de
dos esa pérdida de peso. Si la respuesta es no, saquen ustedes las
conclusiones.