En los días feriados, vacaciones y fines de
semana, nos relajamos. Y esa súper relajación muchas veces la reflejamos en lo
que nos comemos. Por que es así, sentimos que nos portamos bien un bojote de días,
así que por qué no darnos un “premio”?
Aunque soy súper fiel creyente (y
practicante) del día libre en la dieta, con los años he aprendido a que ese día
libre no tiene que ser una debacle romana. Es decir, uno puede disfrutar de “salirse”
del plan sin que eso signifique retomar en grasa todo lo que arduamente habías
perdido.
Claro, no hay manera “mágica” de hacerlo. No
hay pepa que te haga portate bien ni que desaparezca de tu cuerpo el consumo excesivo
de carbohidratos refinados, grasas malas y demás. La única manera de “mantenerse”
en los límites del cuadro de la normalidad, es a punta de paciencia y salivita.
That’s it.
A los que están pendientes de no hincharse
como un balón en las fiestas carnavalescas, les paso estos tips, y espero que
les sirvan:
-No comerás lo que no tienes: Fácil, si
quieres comer papitas fritas, fino. Difícil se te va a hacer comerlas si no las
tienes a mano. Solución: no compres papas ni tosticos ni tostones y llena tu
despensa/nevera de otras opciones menos tapa arterias (frutas, yogurt, pan
integral, palitos de celeri y de zanahoria, etc)
-No te saltes comidas: Ok, vas a ir a un
parrillón y piensas, “mejor no como nada durante el día para ocupar todas las
calorías en la parrilla y atacar los chorizos”. No lo hagas. Trata de hacer tus
comiditas sanas durante el día para que cuando llegues a la parrilla la
disfrutes, y no llegues pegado del hambre. Si llegas con mucha hambre te vas a
comer todo lo que te pase por el frente, y la idea es difrutar, no reventarte.
-Haz algo de ejercicio, aunque sea un
poquito. Si puedes seguir haciendo tu rutina diaria de ejercicios, 1000 puntos.
Pero si es demasiado peluo porque andas con un bojote de panas en la
playa/piscina/montaña, busca la manera de nadar un poco, caminar, pegar
brincos, lo que sea que te mantenga en movimiento. No te heces como una ostra.
-Disfruta la caña, pero no te vuelvas loco:
Esto es un no-brainer. La caña, por más sabrosa que es, es un bojote de calorías
vacías. Si, incluyendo el vino tinto que es tan bueno “para la dieta Mediterránea”.
E igual, en esta dieta, para disfrutar lo “bueno” del vino, debes tomarte una o
dos copas. No la botella. Igual con las birras (sigo defendiéndolas, la “azulita”
esa sabrosísima tiene muchas menos calorías que un vodka) no te tienes que
tomar la caja completa. Tómate unas, y ve alternándolas con un vaso de agua.
-Recuerda a lo que quieres llegar: Tu mente
puede estar de vacaciones, pero tu cuerpo no sabe eso. Es decir, para él, el día
lunes de carnaval es igual a un lunes cualquiera. Si estas de verdad
comprometido con tu plan de pérdida de peso/mejoramiento de tu físico/mente/alma/lo
que sea, debes recordar eso cada vez que te provoque meter la mano en la bolsa
de tosticos. Pregúntate ¿esto me va a llevar más cerca de mi meta, o me aleja?
Creo que todos sabemos la respuesta.
Recuerda que sólo tú logras lo que quieras
en la vida. Si quieres aprender un idioma, pues tienes que estudiar más, si
quieres ganar más plata, tienes que echarle pichón en el trabajo. Si quieres
perder peso, tienes que esforzarte. No hay nadie que lo pueda hacer por ti.
¡Felices Carnavales!
Foto
tomada de http://www.gabrielhummel.com/2010/10/07/be-calmer-than-gandhi-and-reduce-your-stress-now-with-these-7-steps/