martes, 13 de diciembre de 2011

Controla tus porciones



En esta época de excesos, la moderación es la clave. Eso es como difícil si contamos que la hallaca promedio tiene 650 calorías y una ración de ensalada de gallina tiene 700. Pero nuestro motto del mes es no volvernos locos y disfrutar de las comiditas que se presenten sin que tengas que comprar una talla más grande de pantalones en enero. Por eso es tan importante el control de porciones. Esto es, la manera en la que debemos comer, no sólo la comida grasosa, sino nuestra comida día a día para poder dividir nuestro alimento en 5 comiditas, y disfrutar de todos los nutrientes.

Si bien pesar la comida es la manera más fácil de saber lo que nos llevamos a la boca, hay algunas un poco más fáciles que te pueden ayudar en esta y todas las épocas del año.

Ayuda visual: Compara las porciones con cosas como una taza de lo que sea, es como el tamaño de una pelota de béisbol. Piensa en la mitad (media taza media pelota) para carbohidratos complejos. Una porción de proteína debe ser como un mazo de cartas, o la palma de tu mano sin los dedos (a menos que seas la persona con el premio Guinness de las manos más grandes del mundo)
Lee las porciones: Esto sirve para cuando compras algo procesado o estas cocinando. Puedes pensar que una lata de atún tiene 60 calorías, porque es lo que dice "en la parte de atrás". Pero si te fijas bien, verás que la lata, la pequeña y todo, dice que una porción son 56g, y la lata tiene 98g. Eso quiere decir que esas 60 calorias son sólo aproximadamente la mitad de la lata. Si te comes la lata entera, debes multiplicar por dos.
Come en platos chiquitos: Como los niñitos. Sírvete lo que quieras que puedas comer en ese plato y no más. Si no te quedas pegado de la fuente de comida, es una manera de controlar que tus porciones sean realmente las que necesitas y más si hablamos de un buffet de comida o una fiesta.
Sáltate las bebidas: Toma uno o dos tragos y aléjate del refresco, cócteles y más del ponche. Esto sólo sumará calorías vacías a tu comida, y te dejará con tanta hambre como si no hubieses comido nada. Así que agua contigo.

Con pequeños cambios puedes hacer que tu navidad sea una época de verdad para disfrutar y compartir, y no para abrirle un huequito más a la correa.



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