Tengo un gripón
de esos rompehuesos. De los que te quita el hambre, te duelen los ojos y no
tienes fuerza ni para mentar la madre. Literalmente. Y que se me quite el
hambre a mi es algo semi milagroso, se los digo.
El domingo
sentí una picazón en la garganta y un malestar, pero nada en particular. De
hecho, el lunes en la mañana hice ejercicio y me sentí bien. Pero después de
las 11 AM todo se fue en picada. Malísimo. Tanto que ayer cumplió años mi
esposito y el regalo se lo forré bien mal. Es así.
Entonces ahí
surge una interrogante que muchos se hacen: ¿Gripe y ejercicios es un no-no?
Para mí, si es
un malestar (algo de dolor de garganta, quizás un estornudo y ya) todavía
puedes ejercitar. Pero si tu cuerpo decae, tienes que dejar que descanse. Las
energías tienes que usarlas para recuperarte. Además que es una falta de toda
etiqueta social que vayas al gimnasio siendo un foco infeccioso pasándole tu
malestar a quien te salude.
Deja que tu
cuerpo se recupere, trata de comer y sobretodo mantenerte súper hidratado. Cuando
se te pase todo, regresas con todo y listo.
Si quieren
leer más sobre el tema, les recomiendo este artículo donde habla de los
beneficios del ejercicio en tu sistema inmunológico y otros detalles más.
Foto
tomada de http://www.rodale.com/exercise-tips-cold-and-flu-season








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