jueves, 11 de agosto de 2011

No aflojen en su meta

Esta semana estuve hablando con mi mejor amiga (que también junto a su esposo andan en el súper plan de entrenamiento) de los deslices que cometemos con nuestras dietas. A ella y a su hubbie le va buenísimo, se sienten más delgados, con ánimo y eso que, como todo el mundo, tienen sus vidas full de actividades.
Están en la etapa de ponerse ropa que habían dejado olvidada en la parte de atrás del closet pero que uno dice “I dont want to let go”, porque simplemente no queremos dejarnos al olvido y comprar año tras año, tallas más grandes. Como sea, andan disfrutando los cambios en su cuerpo.
¿Qué pasa cuando empezamos a ver cambios? Que muchos, nos descuidamos. Empezamos a pensar que si ya perdimos tanto, este chocolatito no me va a ser daño. Ni este sanduchito, ni este tequeño, ni esta ración de pasta con crema. Sin darnos cuenta, podemos estar en el mismo lugar que estábamos unos meses atrás y todo nuestro esfuerzo que nos costó tanto, desapareció tan rápido como cuando nos comimos esa chuchería.
Estos son los momentos en que tenemos que aplicar la estrategia a la inversa. Si vemos que en nuestro cuerpo está funcionando la “cosa”, es hora de apretar más. Mantener en mente que no queremos perder todo lo que tanto nos ha costado. Que si esto (ponerme mis blujeans sin trancarme la circulación, que la camisa me cierre de manera natural, sentirme más liviana y durita) lo he logrado trabajando durante este tiempo, podemos lograr más si seguimos esforzándonos. Nuestros logros son el reflejo de nuestro esfuerzo y claro que podemos más.
Así que ya saben, si esta semana se sintieron finísimo porque se pusieron ese pantalón que huele ha guardado pero les queda de lujo, no se aflojen, aprieten y piensen en su meta, todo el tiempo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario