martes, 9 de agosto de 2011

La bendita escala

Cuando estamos en la nota de perder peso, nos obsesionamos con los números de la balanza. Queremos que se muevan (para abajo) lo más rápido posible y muchas veces, forzamos la barrera pesándonos hasta varias veces al día. Esto nos puede traer frustración o confusión porque la verdad es que nuestro peso varia varias veces al día.
La realidad es que al hacer un “plan de entrenamiento” debes pesarte el mismo día de la semana y a la misma hora. Si estas siendo controlado por un profesional, preferiblemente pésate siempre en esa pesa, donde habrá un registro de tu avance.
Si lo haces en tu casa, puedes elegir: Si lo quieres hacer cada tres semanas, semanalmente, etc. Pero en los períodos que no te toque pesarte, esconde esa máquina. Nada bueno te va a traer el estar parado ahí como un cabeza de ñame mirando pal suelo. Porque la realidad es que eso no es un ejercicio cardiovascular.
Lo que si me parece importante es que juntes tus controles de peso con la medición. Recuerda que de esa manera es que puedes ver en realidad si estás ganando músculo y perdiendo grasa. Números bajos en la balanza pueden significar que pierdes agua, cm, no. ¡Esto si es impelable!
Otra dato importante es no pesarse nunca cerca de su día libre. Ni hablar del día después. ¿Por qué? Porque lo más seguro es que hayas comido carbohidratos procesados (pan, masa blanca), grasas malas (queso por nombrar una) o cosas que pueden estar llenas de sodio y ni lo sabes (¡Como los cereales!). Esto sólo te hinchará y te hará retener líquido. Para mi es mejor hacer ese “pesaje/medición” cuando ya hayan pasado hasta tres días de tu día libre y estés completamente instalado en tu rutina.
Ya saben, escondan la balanza y ¡no se obsesionen!

Foto tomada de http://www.motivatedbodybuilding.com/dealing-with-exercise-and-weight-loss-frustration

No hay comentarios:

Publicar un comentario