miércoles, 11 de mayo de 2011

Sal del hueco y no te quedes estancado

A veces a pesar de nuestro mejor esfuerzo, nuestras decisiones más sabias a la hora de comer, y nuestro empuje diario con los ejercicios, parecen darnos la espalda. Cuando vamos por la senda “ganadora” y todo va como viento en popa, de repente, de la nada, todo parece paralizarse. No se mueve la balanza, no cambian los cm. Todo queda en hold. No desesperes, llegaste a lo que se conoce en ejercicio como la “meseta” o “plateau”.
Nuestro cuerpo es más inteligente de lo que nosotros mismos creemos. El se adapta. Tanto se adapta a lo malo y sientes que “no puedes” vivir sin dulce o cigarrillo por decir algo, como se adapta a lo bueno. Cuando limpias tu dieta, tu cuerpo se siente como en shock y empiezas a ver cambios. Te menta la madre cuando haces ejercicios (se te sube el ácido láctico), empieza a revelarse contra tu propia ropa haciéndola ver más bolsada y grande de lo que era hace unas semanas. Fino. Pero con el pasar de los días, esos cambios que hiciste en un principio, ya le parecerán cosa de niños a tu cuerpo, y se acostumbra a “trabajar” con lo que le des. Es ahí, cuando llegas a esa meseta, nada se mueve, no porque esté algo mal, sino porque ya tu cuerpo se acostumbró a lo bueno.
Es ahí cuando hay que mover las cosas, un poquito más. ¿Cómo logras eso? Con cambios en a) la dieta; b) tu rutina de ejercicio o c) cambios en la dieta y los ejercicios. A mi me gusta más la segunda opción, porque soy muy comilona, pero no todo cambio en la alimentación significa comer menos, es también comer otras cosas.
En los ejercicios, pues aumentar la sesión de cardio o cambiarlo radicalmente (Esto “Works like a Charm”, en serio, no hay pele), cambiar la rutina de pesas o aumentar el peso que levantas. Lo ideal es no hacerlo todo al mismo tiempo para no quemar todos los cartuchos de una, se entiende?
Si se preguntan, entonces toda la vida debería cambiar rutina y régimen de alimentación, la respuesta es si y no. Si, si estas en una búsqueda constante de nuevas metas para tu cuerpo, y no si lo que deseas es llegar a tu peso ideal. Una vez que estas ahí empieza otra pelea, mantenerte. Pero eso es harina de otro costal, de otro post más pues.
Revisen entonces, si su progreso se ha estancado, no busquen culpables, revísense y hagan los cambios necesarios.




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