lunes, 30 de mayo de 2011

A desayunar!

Suena a sermón de mamá o hasta abuelita, pero por algo saben tanto. La frase “el desayuno es la comida más importante del día” es cierta como que el cielo es azul (así esté nublado). El desayuno, como su nombre lo indica, es romper el ayuno, alimentar el cuerpo después de varias horas de sueño. Es importante darle al cuerpo alimentos que lo reactiven energéticamente, después de pasar ese bojote de horas pasando hambre. A no ser que seas comedor sonámbulo, tu cuerpo debe haber pasado al menos 8 o 10 horas sin alimento a la hora del desayuno. Además hay varias investigaciones que respaldan que las personas que desayunan tienen menor índice de masa corporal que las personas que omiten esa comida. También, el omitir el desayuno te llevará a tomar malas decisiones a la hora del almuerzo: pegado del hambre, vas a querer agarrar lo que te pase por el frente.
Entonces, ¿qué comer a la hora del desayuno? Para mi la respuesta esta en alimentos que te den energía, te mantengan con la sensación de llenura por más tiempo y te ayuden a preservar la masa muscular: Proteínas magras y carbohidratos complejos.
Un ejemplo (Además de los que coloco en los “viernes de aroma”) puede ser la combinación huevos + avena, pan integral de grano entero + jamón de pavo o cereal integral + suplemento de proteína como Whey protein. También puedes incluir frutas, pero como son carbohidratos simples, siempre acompáñalas con un carbohidrato de grano entero y divide tus porciones.
¿Qué debes alejar? Opciones como donas, pastelitos tipo panadería, pan blanco y cereales azucarados  alborotarán el ciclo de los "antojos": te darán picos en la insulina y bajones de azúcar que harán que el hambre vuelva en poco tiempo (sin hablar de la acumulación de grasa por el azúcar sobrante)… Pero eso es toda una clase a parte.
Por ahora mantente en lado seguro, desayuna bien y tu día, como espero que comience este lunes para muchos, empezará bien.




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