lunes, 2 de mayo de 2011

Basta de excusas!


Todos ponemos excusas para hacer muchas cosas. Siempre es más fácil justificarse que ponerse los pantalones y hacer lo que nos corresponde. A la hora del peso y la salud, por supuesto que nuestra mente se llena de excusas antes de afrontar la realidad: para ponerse en forma hay que hacer el trabajo, y completo.
En la revista Prevention sacaron un artículo sobre las seis peores excusas para no perder peso. La primera, por supuesto, es la falta de tiempo. Y la verdad es que todos sufrimos de este mal. Tenemos casas, trabajos y miles de obligaciones que cumplir. ¿La solución? Según los expertos hacer de tus ejercicios parte fundamental de tu rutina. En el artículo señalan: “todos tenemos días de 24 horas, haz del ejercicio una prioridad, incluso en los días más agitados y podrás manejar el estrés mucho mejor.
Entre las otras excusas encontramos “el precio de la comida sana es muy caro”. Yo no digo que coman salmón de Alaska todos los días, pero si sacan la cuenta lo que gastan a la semana en comidas chatarra, chucherías y carbohidratos procesados, seguramente no sería ni la mitad de lo que gastasen en comida buena y sana. Hagan la suma, y no dejen por fuera nada, ni el cafecito chiquito que se tomaron después del almuerzo, se asombrarán.
También encontramos “las dietas me dan hambre”. Eso pasa si estas haciendo una dieta súper mal diseñada, que no tiene que ver con tu  gasto calórico, cuerpo ni actividad. O son estupideces estúpidas como la “dieta del melón en ayunas a las 10 de la noche”. Una dieta balanceada, no da hambre.
“no tengo tiempo para cocinar”. Claro que cocinar es un fastidio. Yo soy kitchen-challenged pero eso no impide que mi comida sea sana. Cocino por tandas (hago un bojote de pollo y lo meto en la nevera) y juegas con los ingredientes (cambia las ensaladas o el carbohidrato). El mismo tiempo que pasas en la cola de McDonald's, lo podrás pasar en la cocina haciendo un pollo a la plancha.
Por último una excusa referida al ejercicio: “entrenar me cansa”. Bueno, en realidad, cualquier actividad física cansa, por eso es una actividad física. Pero la realidad del ejercicio que te da más energía que quitártela. Prueba haciendo poco a poco, media hora diaria y ve aumentando. En dos meses hablamos…
Las excusas tienen que ver con tus metas y con lo que realmente quieres. Si quieres algo, sacúdete todos esos pensamientos y ponte ha hacerlo. ¡Ahora mismo!

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