miércoles, 13 de abril de 2011

Cómo hacer del ejercicio un hábito


Comer bien es fundamental para mantenernos jóvenes y en la línea. Pero eso es sólo parte de la ecuación. La otra viene dada por el ejercicio. Si bien hay un gentío que le gusta estar sudando, brincando o sintiendo la presión de los músculos cuando levantas pesas, para otros, todo lo anteriormente descrito es un suplicio. Sería mejor pegarle a la mamá antes de incorporar una rutina de ejercicios a su vida. Lamentablemente, para los que están en ese grupo, esta es una idea que tienen que sacar de su cabeza. Deben tomar los ejercicios como parte de su vida, y más que como una actividad fastidiosa, como algo que los motive y los divierta. Ahora, ¿dónde venden las pepas para que les guste la actividad física? Pues en el mismo lugar donde venden la que hace que dejes el pan con queso y lo cambies por un plato de avena. Es decir, en tu fuerza de voluntad.
Si de eso estas bajito estos días (no todos los días uno tiene la “fuerza de voluntad” a full mecha) y la idea de hacer ejercicios se aleja de tu mente, en este artículo encontrarás nueve maneras de continuar tu rutina de fitness. Son pasos sencillos que de verdad te van a ayudar a mantenerte focus: desde cambiar de tanto a tanto las clases que realizas (y que es perfecto para no acostumbrar el músculo), aumentar poco a poco el esfuerzo que haces en cada sesión, hacerlo una prioridad (no es cuestión de ponerlo en tu lista de to do, porque el ejercicio tiene que ser más que una obligación como buscar la ropa en la tintorería) hasta tomarte un par de días off de tu rutina (a más de uno este es el punto que mas le va a gustar)
Léelo y digiérelo. Pégalo en tu nevera o en tu oficina si te sientes decaído. Y recuerda, todo lo que hagas por tu cuerpo hoy, es una inversión para muchos años en futuro.


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