miércoles, 30 de marzo de 2011

Top five para alejar el hambre de tu cabeza, y las manos de la nevera


La palabra dieta se relaciona en un altísimo porcentaje con hambre. Pensamos que vamos a tener que comer como una Miss, lechuga y atún. Si acaso un pedacito de piña si nos portamos bien. Esto, obviamente nos lleva al fracaso. Imposible llegar a una meta real si lo que tenemos en la mente es como calmar ese ruido en la barriga que nos desespera y que nos hace amargados, gruñones y, claro, hambrientos.
Como la palabra dieta para mi no es “dieta de Miss” tampoco me gusta el concepto de “pasar hambre”. Si uno hace sus comiditas correctas, con frecuencia y llenas de nutrientes, la cosa no tiene por que ir tan mal.
Pero si de todas formas, comiéndote todo lo bueno, sigues con el hueco en el estómago, no desesperes, no todo está perdido.
Aquí te paso mi top five para alejar el hambre de tu cabeza, y las manos de la nevera. Sencillos como abrir la boca, así que no hay pele:
-Desayuna con más proteínas. Comer un poco más de proteínas en el desayuno te ayudará a no atacar las galletas que la chama de al lado tiene en el escritorio. Y a no bajar a la panadería a tomarte “un cafecito”. Si junto a tu avena, cereal o carbohidrato de preferencia te comes algún alimento proteico, llegarás a tu meriendita de mitad de mañana tranquilo y sin mucho apuro. Como siempre, ojo con las porciones.
-Toma agua. Este suena gallo y uno dice “es que el agua no me hace nada”. Pero la realidad es que muchas veces esos antojos y ruidos hombrunos en tu barriga son falta de líquido, y del bueno. Así que prueba tomándote uno o dos vasos de agua completos, quédate quieto dos minutitos, y después hablamos.
-Cambia la Zucaritas por la avena. A estas alturas de nuestra vida, nadie necesita esa sobredosis de azúcar. De hecho, ni a los chamos le hace falta. En vez de elegir esas opciones que parecen “healthy” , como muchos de los cereales, granolas y demás, pero que en realidad son un cúmulo de cosas pinches, cámbiate a un carbohidrato natural como la avena, te dará sensación de llenura por largo tiempo y además, te sentirás mejor por hacer la elección correcta.
-Come chicle. Yo particularmente no como chicle, lo odio, no me gusta, desde chiquita. Pero la verdad es que esta opción le va de maravilla a un gentío. Si sientes que necesitas correr a la nevera a comerte un pan con queso crema y mermelada, o un pedazo de pizza que alguien dejó ahí pagando, cómete un chicle. Claro SIN AZÚCAR, porque si no la cosa no funciona.
-¡Distráete! Muchos ataques de hambre son producto del fastidio. ¿Cuántas veces has estado echado en tu casa y abres la nevera para ver “que hay”? La respuesta es que hay lo que tu le metiste, nada se reproduce mágicamente. Esas visitas a la nevera son más por fastidio que por hambre, así que antes de acercarte a la cocina, haz otra cosa. Busca videos en Internet, lee un poco de ese libro que tiene polvo encima, mídete un pantalón que te quede forrado (no hay pele, tremenda motivación para no comer más) o lee este blog (autogol!). Haz lo que sea pero no te acerques a la nevera.

Como les dije son básicas estas estrategias, pero funcionan. Trata de ponerlas en práctica, y en serio que irás por buen camino.

5 comentarios:

  1. Me encanta tu blog me inspira a tener una vida mas saludable y cambiar mis malos habitos. Hablas mucho de la avena pero como la haces? Pq tambien dices que hay que consumir restringidamente la leche. O estoy equivocada? Gracias!!!!

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  2. Gracias por tu comentario y espero que mis post te sirvan!
    La leche a muchas personas les cae mal, así sea por la lactosa o por la grasa. De las buenas la que se encuentra aquí es la descremada, así que me la tomo con cuidado (la deslactosada que venden aquí en Venezuela es más grasosa, es en realidad “semidescremada” así que no la tomo).
    Pero si no tienes problemas con ella, te puedes tomar hasta una taza de leche diaria (descremada). Pero no recomiendo más de eso. Así que si eres tomadora de café, tienes que distribuir tu taza muy bien!
    Yo la avena la hago en agua, y cuando está lista, con textura tipo “atol”, le echo canela, un toquecito de esencia de vainilla y un tercio de leche descremada. Si estoy apurada (que es siempre!) le pongo un hielito para que se enfríe, y eso con la leche, hace que se ponga más líquida la avena. Todo depende de la textura que te guste.
    A las personas a las que ayudo con la dieta y entrenamiento les quito es un lácteo muy querido: el queso. En Venezuela no hay selecciones de queso que sean de verdad verdad bajas en grasas, y son un bojote de calorías que uno no necesita. Y te lo digo que uno se desinfla cuando baja su consumo.
    Las opciones de queso que hay en el mercado, no tienen ni tabla nutricional para ver sus ingredientes. A ese lacteo, y los yogures azucarados son los que hay que tener de lejitos.

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  3. Gracias por la explicacion tan completa! La avena la puedo consumir a que hora? Solo en las mañanas o puede ser en las noches?
    Tienes toda la razon que el queso es un lacteo muy querido :(. Puedo consumirlo cuantas veces a la semana para ver los resultados?
    Gracias y disculpa la preguntadera!!!

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  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  5. Pregunte que así uno aprende. Yo no comería avena en las noches, es un cereal perfecto para las mañanas (AM), recuerda con edulcorante o una cucharadita de miel. El queso trata de bajarlo a lo max que puedas, una o dos veces tops a la semana. Si quieres un plancito de dieta (y ejercicios, no sale uno sin el otro!) contáctame por mensaje privado.
    Saludos!!!
    Saludos!!!

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