jueves, 17 de marzo de 2011

Tan feliz que estaba con mi jugo de piña y mi casita gris

Yo la verdad es que soy aburridísima. No soy una persona aventurera, ni impulsiva (aunque a veces digo barbaridades) ni me gusta probar cosas nuevas. Nada. Mi cita favorita es de David Summers cuando dice “tan feliz que estaba yo en Madrid, con mi jugo de piña y mi casita gris”, porque soy así. Me gusta mi rutina, mi casita (que no es gris), mi ambiente controlado. Esto puede ser tremendo análisis psicológico sobre carencias en mi vida o que se yo, pero este blog no es Psicología Hoy. Así que vamos a saltarnos esa paja.
La verdad es que ser tan rutinaria también me ha ayudado a seguir con mis planes de dieta y ejercicio. Porque me gusta, me encanta tener tarea y me gusta hacerla todos los días. ¿Todos los días pollo y avena? Go ahead! Amo la avena, los huevos, el brócoli y el pollo. Así de aburrida pues.
Pero para avanzar, en todos los aspectos de la vida, hay que abrirse al cambio. Si uno quiere ganar más plata, hay que buscar la manera, así no sea la manera tradicional que estas acostumbrado. Si quieres saber más de un idioma, hay que ponerse a estudiarlos, así suenes como indio hablando por un largo tiempo. Si quieres cambiar tu cuerpo, tienes que hacer ejercicios, y variarlos.
El cuerpo es más cómodo que la descripción del Sr. Summers. Le encanta su juguito de piña y su casita gris. Si no le varias la rutina, en cuestión de un mes se acostumbra. Ganas resistencia, fuerza, pero si lo continúas por largo periodo, te estancas (Ojo, también pasa con la comida)
En mi afán de avance (porque soy aburrida pero no bruta) trato de aceptar el cambio. Quizás puede sonar a tontería pero el sólo cambio de un carbohidrato por otro, puede hacer una diferencia en tu cuerpo (llevo dos semanas sin comer batata, y la extraño, snif!). Y con el ejercicio, también.
Este juego es jugándolo. Debes retarte cada día, un poco más. Si levantas pesas, ponle más peso en tres semanas, o cambia de ejercicio. Si haces cardio, sal de esa bici y corre. O viceversa. Hoy hice una “clase” (DVD quemado, para ser honesta) de Polimetricos, que se entienden como “método de choque, entrenamiento elástico y entrenamiento reactivo, entre otros”*. Básicamente una saltadera loca que cuando vi por encima el video dije, eso es de niños. Cuando me puse a hacerlo esta mañana, llegue a la mitad del video y casi vomito. En serio, cero bullshit. Agarren pues.
No fue tanto por lo “duro” del video, sino porque reté mi cuerpo a algo que no estaba acostumbrado en su día de cardio. Ya me duelen las nalgas, y sólo han pasado cuatro horas. Algo se hizo pues.
Conclusión: Rétense un poco. Coman vegetales distintos, hagan clases distintas. Corran, brinquen, salten (luego lloren) No tienen que abandonar su casita gris y su juguito de piña. Pero pueden pintar las paredes y tomarse otra frutita, pues.


Foto tomada de http://www.extremebodyworkout.com/blog/tag/plyometrics/

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