martes, 1 de marzo de 2011

Súbele a tus endorfinas

Muchas veces la palabra “ejercicio” da dolor de cabeza sólo con leerla. Cuando uno no tiene una rutina diaria establecida para mover tu cuerpo, el ejercicio es un plus al bojote de tareas que tienes que hacer, y que seguramente queda sin el check de “Lo hice” en tu agenda.
Pero una vez que lo incorporas a tu día a día, se vuelve tan natural como tomar agua. Simplemente no puedes dejar de hacerlo. Se que si lees esto y te paraste a las 5 AM para arreglarte y agarrar una cola para ir al trabajo (y piensas en las otras dos horas de regreso) debes mentarme la madre. Pero vamos a dejar a esa pobre señora en paz. Es en serio. Si te acostumbras de verdad a hacer ejercicio, tu cuerpo (como se acostumbra también a estar echado o parado de mala posición) se acostumbrará al ritmo. Y casi como una droga, siempre te va a pedir más.
Eso es porque al hacer ejercicio intenso uno libera unas hormonas llamadas endorfinas. Las endorfinas serían como la marihuana/caña/perico natural (¡y sin ningún efecto secundario!) Son las hormonas de la felicidad. Al igual que las liberas cuando tienes un nuevo arrejunte y andas más contento que muchachito abriendo los regalos del Niño Jesús, las puedes liberar después de una sesión intensa de ejercicios. En muchas partes la llaman la Runners High porque después de esa corredera, muy al contrario a lo que piensan los sedentarios, te sientes tal cual en perico. Sientes que puedes hacer todo, una vuelta más si te da la gana.
Lo finísimo es que esta Runners High no la liberas sólo huyendo del diablo. Todos los ejercicios que requieran que tu cuerpo entre en un proceso intenso de gasto calórico, te van a dar ese rush, esa sensación. Pero debe ser intenso. Estoy segura que después de una sesión de Tai Chi te puedes sentir súper relajado y en conexión con tu cuerpo y alma, y claro que liberaras endorfinas porque andas contento. Pero aquí hablamos de ese esfuerzo de respirar duro después de una sesión mamarra de bicicleta tipo HIIT, yoga de ese que te deja con los brazos y las piernas temblando, de levantar pesas como si no hubiera un mañana, o como le digo a mis “traniees” de correr o caminar como si huyeras de los malos. Y por supuesto, cualquier ejercicio que te deje literalmente mamado.  
Así que los invito a todos a drogarse un poco. Esa “merca” la tienen en la punta de sus manos, piernas y brazos. Cuesta baratísimo, no te quema las neuronas y no te va a meter preso la policía. ¿Vas a pedir más?

Foto tomada de http://www.medimanage.com/my-worries/more-articles/tips-on-how-to-stay-healthy-this-environment-day!.aspx

2 comentarios:

  1. Gracias curuncunchu! Se aceptan sugerencias para la banda sonora de una buena sesión de ejercicios, tu que sabes de eso!

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