viernes, 4 de febrero de 2011

La pastilla mágica

En alguna oportunidad hemos escuchado de la “pepa” mágica que en un tiempo récord va a dejarnos con el cuerpo que siempre habíamos deseado. La pastilla que quita el apetito, la que arrasa con la grasa (no la que está pegada al sartén, si no en tu trasero), en fin, la que con el mínimo esfuerzo, promete súper mágicos resultados.
De esas hay como 20 mil en el mercado. Hace unos años eran “las pastillas brasileras” que costaban como un riñón en el mercado negro pero dejaban a la gente flaca como perro de rancho, y por supuesto, en nuestra mente enferma, eso es belleza. Hay gente que la probó y le fue buenísimo (en pérdida de peso) y otros no. Al final, no les he preguntado si han vuelto a ganar esos kilos que perdieron mágicamente, pero mi intuición me hace pensar que sí.
Ahora están de moda unas pepas, chinas. Claro tienen que venir de algún lugar donde nos cueste bastante leer que es lo que dice la parte de atrás del frasco. Prometen hacerte perder peso y dejarte bella como la tipa que esta en el paquete. Quizás hasta china te deja. Por supuesto, te quita el hambre y la dieta del melón en ayunas a las 10 de la noche te funciona perfecto. Pierdes un kilero loco, y eres feliz.
La mayoría de estas pepas, como pueden imaginarse, de mágico no tienen nada y de veneno todo, en mi opinión. Tampoco es que sale la carabela con huesos cruzados en letras chiquitas, pero a mi me parecen más sospechosas que chino con afro. Si fuesen tan mágicas y fabulosas, todo el mundo podría tomarse una y estar delgado para el resto de su vida ¿no? Pues no es tan sencillo.
La mayoría tiene entre sus compuestos “mágicos” anfetaminas o sibutramina, -pincha aquí para que veas de que hablo- que es un suspensor del apetito que sólo mandan los médicos en caso de obesidad de cierto grado (índice de masa corporal IMC mayor de 30 kg/m2). Y lo mandan los médicos porque el “paciente” tiene que estar bajo continuo chequeo de tensión así como otros malestares (la cajita dice: Aumento de la presión arterial y la frecuencia cardiaca,  Resequedad de boca, Rubor, Sudoración, Dolor de cabeza, Insomnio, Náuseas, Depresión) Fino, me encanta la idea de estar flaco pero inservible pues. Ojo, ninguna pepa china, brasilera, taiwanesa ni carupanera dice tener esos compuestos. Siempre son “100%” naturales. Pero, de ser así de natural, los ingredientes los venderían en el abasto.
Entonces esas pepas “funcionan”, claro que sí, dejas de comer y pierdes peso. ¿Es la mejor manera de adelgazar? Hell no!
Para mi toda pérdida de peso rápida, además de ser agua que tenemos retenida en el cuerpo, mata el músculo. Y eso es lo único que nos salva a futuro de no volvernos a engordar como el muñequito de Michelin. El se ve cuchi con ese cauchero, pero uno no.
Si hay una fórmula mágica que le ha funcionado a un gentío, que ha cambiado su vida, su salud y apariencia. Comer bien y hacer ejercicios. Las letras en la parte de atrás solamente dicen: Échenle bola, pero disfrute el camino.
¿Quieres más cuentos no tan chinos? Lee este reportaje del diario La Verdad y decide tú mismo.


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