lunes, 17 de enero de 2011

Red Carpet Sunday!



Ok, ayer domingo por supuesto que fue día de faranduleo y alfombra roja. Tenía que ver el “pre” show de la entrega de los Golden Globes, así sea con su mala traducción y preguntas fastidiosas de los comentaristas. Nada nuevo, en realidad. 
Uno de mis placeres es poder ver los trajes de las actrices, ver que tanto botox se pusieron y decir “What’s up with that?” o un “Oh No You Didn't”cada cierto tiempo. Si, yo me visto con pantalones cargo, franelitas y zapatos de goma el 60 % del tiempo (y el otro 40 ando en fachas de ejercicio) pero uno “se siente” arrechísimamente sabio como para criticar a los astros de Hollywood. ¿Por qué? Porque uno es así, punto. No hay explicación lógica.

¿Qué vimos este año? Muchas actrices flacas como perros de rancho, otras no tanto. Anne Hathaway y Angelina Jolie se vistieron con el estilista de Joan Collins (Cuando actuaba en Dinastía), Helena Bonham Carter se vistió en un cuarto oscuro y drogada (se peinó en la misma situación) y Piper Perabo flaca como niña de Biafra. 


 

Quien resalto realmente para mí fue Halle Berry. El vestido no me mató para nada, de hecho, creo que es un diseño de esos realizados “para que la gente diga, bestia que buena esta” y en mi caso, cumplió su cometido. 

Ella tiene 44 años y una cría, y sí, es verdad que entre los entrenadores personales, nanas, cocineros y etc. está gente –la de la farándula pues- tiene más tiempo para echarle bola y ponerse bella, pero nadie me puede decir que no hacen su trabajo. Se veía bella, estilizada sin estar raquítica y como yo soy pelo corto, Oh my F… God que bien que se le veía el peinado. Yo no sé, pero lo que esté haciendo ella, lo quiero hacer. Así sea que se esté tomando la bebida verde diabólica que se tomaba Rene Russo en The Thomas Crown Affair. No se que es, pero que lo siga haciendo, y ojala lo comparta. Ya es millonaria y bella, así que nada le cuesta soltar el dato.