domingo, 9 de enero de 2011

Monchi time


Una de mis mejores amigas pasó ayer por la noche por la casa. Su hijita andaba un poco “molesta” (una bellísima bebecita de un año y medio que estaba casada y le pedía a su madre en su lenguaje que se fueran pa’ su casa). Como ni Fanto la distraía, decidí meterle en una bolisita una galleta, a modo de “trick-estate-quieta”. En ese momento mi amiga me le dice “ay no te va a dar una galleta de dieta porque eso es todo lo que esa tiene en la despensa”. Nos reímos un rato, intercámbianos unas cosas que debíamos darnos (razón real de la visita) y bye bye.
Al día siguiente, en uno de esos ataques de monchi por la tarde de domingo (que no tiene razón alguna con la comidota que me metí de desayuno) me puse a ver la despensa. Y mi amiga tenía razón: galletas de soda integrales, cereales, frutas secas, maní, chocolate negro y te de distintos sabores. Todo un festival de diversión pues.
Eso no impidió que monchara. Igual me comí unos manicitos y algunas ciruelas, pero no me sentí tan mal como si me hubiese comido unas papas fritas. Y eso es lo importante de tratar de mantener un estilo de comida saludable: saca de tu casa todo lo que NO debes comerte.
No estoy diciendo que nunca nos va a dar un ataque de comedera incontrolable, pero si pasa, es mejor tener aliados al lado que deliciosos enemigos. Si tienes papas y Tosticos en tu despensa, seguro te lo comes. Así que bota los Frito Lay y abre tus puertas a otros monchis. Es todo una cuestión de cambiar tu forma de ver las cosas. Cambia tu despensa y seguro que en algo cambia tu peso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario