Como toda jeva que ha
hecho dieta, me alejaba de los carbohidratos como Rambo huyendo de los árabes,
rápido y con miedo. Pero me he vuelto más amplia de pensamiento, o mejor dicho,
más informada. Los carbohidratos, no son malos, sólo hay que conocerlos. Para
poder armar músculo (que a su vez es quien nos ayuda a quemar las grasas) hay
que comerlos y punto. Eso sí, a todos los amantes del pan canilla les advierto:
no canten victoria. Para poder aprovechar los beneficios de los carbohidratos,
hay que comer los que son naturales e integrales. Pongámoslo así: Todo lo que
sea blanco, no es bueno. Si viene del suelo (legumbre o frutas) o en una bolsa
pero tiene grano entero, digan como Ramones: Hey, ho, lets go! También hay
mejores momentos para comerlos. Post ejercicio es perfecto o más temprano en la
mañana. Yo hago mis pesas en la mañana temprano y luego me como un ultra plato
de avena. Listo el pollo (la avena pues)
Esta semana voy a comer
más carbohidratos. Como estoy en mi fase exótica voy a comer batata todos los
almuerzos.
La semana pasada mi
experimento de “hacer menos ejercicio, pero hacerlo más intenso”, fue un éxito
multitudinario. Baje una libra (medio kilo) y un cm. en cintura y muslo (no me
importa mucho el pecho, en realidad ahí no hay nada que se pueda perder ya)
Como yo soy la hermana sin ritmo de La Piernona de Miguel Molly, ando más
contenta que niñito en juguetería.
Vamos a ver como nos va
esta semana con “mis amigos los carbohidratos”.








1 comentarios:
WoW! que fino que te funciono el "experimento". Yo voy a probar "no comer nada" para ver si eso me funciona a mi :P (kidding).
Porque batata? es mejor que la papa?
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