martes, 11 de enero de 2011

El desgano y autosaboteo


Muchas veces no nos sentimos de 20 puntos. El clima, el trabajo, la falta de plata o la situación del país nos hace poner el corazón chiquitito y de lo que realmente tenemos ganas es de agarrar una cobijita y acurrucarnos, a esperar que pase “el mundo”. Cada vez que veo a Fanto pienso, "que vida tan dura, yo también quiero echarme un guindecito". Pero la verdad es, que por más que metamos nuestra cabeza en un hueco, el mundo sigue girando. Las cuentas se acumulan, así como la ropa sucia por lavar y los platos por guardar.

En esos días es cuando de verdad vale la pena tener un objetivo, un norte, una idea que nos haga seguir adelante. No importa si es ponerte un pantalón que llevabas años sin siquiera tener cerca, porque el solo tratar de colocarlo en tus piernas te podía cortar la circulación; puede ser más dura como ponerte en forma porque tienes el azúcar alto y no quieres tomar Glucofage como te recomendó el Dr. O tu meta es empezar una nueva vida, y nada mejor que hacerlo con un nuevo cuerpo.

Creo que en esos momentos en que internamente tenemos dos años y queremos apagar todo, es cuando más tenemos que enfocarnos en lo que queremos. No es fácil porque seguro vienen a la mente todos esos pensamientos de autosaboteo tipo “pero para qué?” “así esto no va a cambiar”, “es que me da un fastidio”. Pero si con la misma determinación que esos pensamientos nos llenan el coco, los cambiamos por uno tipo Bob el constructor (“Si podemos!”) algo se hace. Empieza poco a poco, poniendo un pie delante de otro, y al rato seguro que andas caminando.

1 comentario:

  1. Exacto! Baby steps …
    De verdad que no hay nada que a uno lo motive más que el hecho de trazarte una meta, sea cual sea la meta… Trabajar y actuar en función a un objetivo ;)

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