lunes, 16 de octubre de 2017

Los cuatro fantásticos


Vamos a empezar con una nota positiva este lunes, pero no tipo Paulo Cohelo. De hecho es más fácil que eso. Vamos a empezar con un poquito, lo que sea de ejercicio. No es que esto va a hacer que quemes todo lo que te comiste el fin pero de verdad puede hacer que te sientas mejor.  Y si todavía lo dudas, mira estos beneficios que tiene "la vida activa" que me leí en Bodybuilding.com:

-Una vez que empiezas, es fácil volver: es decir, ¡en esta fiesta siempre estás invitado! Puede que anímicamente te pese la idea de volver a hacer ejercicio más que un matrimonio obligado pero la verdad es que tus músculos están ready to go. Efectivamente existe eso de "memoria muscular"  no es taaaaan difícil volver a hacer ejercicio. Claro, dale con tranquilidad para que te rinda ese cuerpo toda la semana.

-No necesitas de tantísimo ejercicio: mira, si lo que quieres es "estar en forma" la verdad es que NO necesitas pasar tres horas en el gimnasio, dos sesiones de cario, una de pesas y tres de patada voladora. Para mantener el corazón sano con 150 minutos a la semana tienes. Y de hecho esto te puede alejar de la Diabetes 2 y la tensión arterial alta. Para perder peso puedes ir aumentando ese número a 200 minutos semanales y ya dependiendo de tus metas tú ves dónde metes. Claro, aquí hablamos de estar en forma, nada de "voy a concursar en Bikini Fitness a final de mes".

-No es tan terrible formar el hábito: yo no creo en eso de 21 días, ni 30 ni un carrizo para formar un hábito. He visto gente que pasa 120 días sin digamos, fumar, y al día 121 agarran un cigarro igualito. Pero según el European Journal of Social Psychology hay gente que forma un hábito entre 66 y 254 días. ¿Te parece muy alta esa cifra? si sacas la cuenta de las horas y los días que haz pasado pegado en Facebook ¡te daría un veri veri del susto!


-El ejercicio te va a ser sentir bien casi inmediatamente: ok puede que al principio termines loco y sudado y digas "por qué a mí". Pero al rato, cuando pasa como ese sacudón, te vas a empezar a sentir bien. Entre las endorfinas y el juego mental de "bien campeón, lograste algo", una sesión de ejercicio de verdad puede levantarte el ánimo. Dime tu si eso no es lo mejor para empezar la semana.

lunes, 2 de octubre de 2017

Cuáles son tus miedos?


Ayer me puse un poco filosófica a pensar sobre las metas que tenemos y los miedos. Y no hablo de "me da miedo El Exorcista" sino esos miedos que tenemos súper enterrados que ponerlos en voz alta duelen más que llevarte el dedito chiquito del pie con una mesa. Porque ser sinceros con nosotros es durísimo!

Porque hay cositas que tenemos metidas en nuestra mente que son las que de verdad no nos dejan avanzar.

- ¿Son los errores pasados? Es decir, ¿haz empezado un montón de veces una dieta y nunca la terminas? ¿Te da miedo caer en el mismo empezar no terminar? Te preguntas ¿por qué me pasa esto?

- ¿Ese mismo miedo de empezar y no terminar te da como vergüenza? Porque muchas personas, desde las más penosas hasta las más extrovertidas fijan sus expectativas en lo que la otra persona dirá de ellos. No tienes que ser una Kardashian que pone cada segundo de su vida en las redes para que te importe lo que dicen los demás. Puedes estar en el mercado, en la piscina o en la calle y piensas que la gente te mira a "ti". Y puede que ese miedo -el qué dirán- te bloquee de tus metas.

- ¿Tienes miedo a salir de tu zona de confort? Ok este suena medio trillado porque hay como 20mil post pendejos -lo sé, los he usado- que "los cambios suceden fuera de tu zona de confort". Y más de uno dice "yo sí, le voy echar más bola que Rambo" pero cuando le dicen, digamos "no comas queso" dicen "ahh no, es que YO NO PUEDO VIVIR SIN QUESO". Es un ejemplo, no es que estoy diciendo que el queso sea el culpable de tus rollos. Pero es esa actitud de "es que yo no puedo vivir sin" lo que si puede dejarte alejado de tus metas.

- ¿Te da miedo salir de tu rutina? Muchos de esos miedos los tenemos porque nos gusta nuestro juguito de piña y nuestra casita gris como dice el poeta David Summers. Y cambiarlo es muy difícil  porque es incómodo. Y decimos que estamos dispuestos pero no, no tanto.

- ¿Piensas que por qué tiene que ser tan difícil “para ti”? Es decir, te comparas, piensas en lo “fácil” que lo tienen otras personas y tú, pobre alma de Dios, la tienes más difícil  que Leonardo DiCaprio peleando con el oso en The Revenant.

Esas cositas son particulares, no tienen una solución simple de “post inspiracional de redes sociales”. Porque tú tienes que ver qué es lo que le molesta, qué es lo que te limita. Y si, tienes que ser sincero contigo y si, es horrible y maluco. Pero la verdad es que si superas ese miedo, si eres más sincero, si dejamos de pensar en lo que dirán de nosotros o lo que tienen los demás –que a ti te falta- el camino puede tomar otra forma.


Empieza ese lunes con este ejercicio a ver qué tal

lunes, 11 de septiembre de 2017

Sigue este plan de acción


En estos días que he vuelto a la rutina, me han preguntado cómo hacerlo. Es decir, es fácil decir "párate y hazlo" pero nuestra mente no funciona a las órdenes dictatoriales así de rápido. Es más, parece que escondiésemos un cerebro de adolecente que dice "si por fuera" pero un rotundo "ni de broma" por dentro.

Las razones se me escapan. Fastidio, flojera, falta de motivación, sentido de preservación o un todo-de-eso-y-un-poco-mas. A veces por más que nos aprieten esos pantalones como para causarnos gangrena en algún miembro inferior, seguimos quietos como una foto esperando a la que la motivación llegue, mañana.
Pero el mañana llega y las excusas permanecen ahí, igualitas. Y ahí es cuando me preguntan, qué se puede hacer. La semana pasada les conté por Instagram un poco de mi vuelta al ruedo después de casi dos meses de fiesta (si, dos meses, si bien no fueron Spring Break la verdad es que ni hice las mejores elecciones e hice poquitísimo ejercicio). Y claro que la primera semana me costó. De hecho, hoy lunes me sigue costando (me duelen hasta las pestañas del entrenamiento mañanero).

Y muchos me dicen "claro, para ti es fácil" porque yo llevo años en esto y el "volver a la rutina" es parte de mi rutina. Es decir, asumo cuando me salgo y simplemente retorno. Pero el reconocerlo no lo hace más fácil, para nada. Pero si cada vez mi mente y mi cuerpo se prepara para lo que viene y aquí les dejo algunos tips que les pueden servir.

-Asume tus pérdidas (o ganancias). Los venezolanos decimos "asume tu barranco", es decir, no es el momento de excusarse ni pedir clemencia, ni yo no sabía, ni por qué a mí. Te saliste de tu programa/plan/dieta/entrenamiento y that's ok baby. Pero excusarnos y llorar no hace que la balanza diga "ok, te perdono, no engordaste tanto". Ya en mi caso que pasó más de una semana que llegué de viaje, ahora si me peso (no lo hago antes), me mido  y confirmo lo que los pantalones me estaban diciendo desde hace tiempo: engordé X cantidad de kilos. Y está bien. No se puede hacer más nada. Y no cambiaría ni un minuto de lo que me gocé en el viaje por unos gramos menos (bueno algunas birritas calientes que de verdad no fueron las mejores pero qué se hace, a lo hecho, pecho).

-Te planteas un plan de acción (como principiante). Esto siempre lo hago, y es que no empiezo a hacer ejercicio como Rambo huyendo de los malos. Es más, algunos entrenadores recomiendan volver al gimnasio como si estuvieses empezando de cero. Es decir, intensidad baja, poco peso, nada de 7 días seguidos en el gym. Porque lo que tenemos que evitar es ese pensamiento de "estos kilos me los quito ya" y montarse a hacer cuatro horas de spinning el lunes porque juras que te vas a ver de lujo el viernes y la verdad es que ese ánimo te dura como hasta el miércoles si es que. Poco a poco te va a ir mejor. Ey, te va a doler todo igualito, cuál es el apuro?

-Con la dieta, también. Hace tiempo le decía a mi hermana que yo no empezaba a limpiar mi alimentación la primera semana que llegaba, o el mismo día que me bajaba del avión. Porque no se, tengo otras cosas en la cabeza, ando despechada, lo quesea. Pero a la semana como que ando lista. Pero me alejo completamente de cualquier solución extrema tipo la dieta del jugo, del trocito de jamón a las 10 de la noche (en ayunas), el detox de jugo verde. Nada de eso. Como igualito de bien que como siempre pero si hago este detox (en el próximo punto)

-Hago este detox: aquí muchos se emocionarán porque van a jurar que les voy a dar una receta mágica de batido detox o una dieta o un cuento. Pero la verdad es que el detox que hago es mucho más fácil, dejo de comer pendejadas. Es decir, dejo de comer todo aquello que "me intoxicó" (pensando en que un detox es desintoxicarte de una sustancia). Si comí mucha papa frita, que lo hice, no papa frita. Si bebí mucho (que lo hice) no bebo. Si comí mucho dulce (que lo hice también) no como más dulce. Y así con todo lo que en la lista hice en exceso como sal y frituras. Y dulce he comido, pero no es el momento de desayunar con donas. Y la verdad es que no creo que todas esas cosas -grasas saturadas, masitas dulces, sodio, alcohol- sean el diablo  pero si me excedí, pues qué carajo, mejor parar un poco. Y eso es todo en el detox.


-Le das play. Esta es la parte más difícil y es lo que hablamos desde el principio. Y es la falta de ganas. Porque la verdad es que contra eso, que está en tu mente, es lo más difícil que tienes que enfrentarte. Pero no queda otra, tienes que hacerlo. Porque no hay nada, ni pastilla, ni pellizco que funcione. Muchas veces funciona es simplemente pararse y darle. Y como le estás dando poco a poco, poco a poco recuperarás las ganas. Se constante (y para eso ayuda también no gastar todas tus energías en el primer entrenamiento) y vas a ver que el martes puedes, que el miércoles también y de repente, ya es viernes. Eso es todo, no hay magia, simplemente vuelve a la rueda que tu cuerpo -sin que te des mucha cuenta- va a volver a la rutina sin tanto rollo.

lunes, 4 de septiembre de 2017

De vuelta (así no lo quieras)



Ahora sí. Después de mes y medio y un tanto de desorden, me toca volver a la rutina. Y claro que no es fácil, ni siquiera para las nerds como yo que nos encanta nuestro #Zumitodepiñaycasitagris. Es decir, por más que me encante mi rutina, a mí también me cuesta volver al orden después de un buen tiempo de relajo.

Lo bueno es que ya me se mi cuento y sé lo que tengo que hacer y cómo. Y quizás a algunos de ustedes les sirva esta guía que les voy a dar en cómodas cuotas sobre cómo volver al camino, ponle después de unas vacaciones o relajo, o descanso o lo que sea:

-Me lo tomo con calma: uno jura que uno va a llegar de un viaje, se baja del avión y empieza a comer bien y a hacer ejercicio y #Nobabyno. Yo me relajo porque sé que esa semana que llego siempre es medio rollosa. Uno llega y tiene que hacer compras, me reúno con gente que llevo tiempo sin ver, a veces tienes Jet Lag, a veces lo que tienes es una flojera eterna. Yo tengo una mezcla de todo entonces lo que hago es esperar que pasen unos días y es cuando empiezo a ponerme seria.


-Hago compras porque esa nevera lo que anda es vacía y triste.


-Empiezo a comer más vegetales: eso es lo más básico pero es que luego del festival de la grasa saturada y el carbohidrato refinado, necesito fibra y cosas verdes. Los jugos/batidos verdes los uso para justo incluir más vegetales. Ayer me tomé ese antes del desayuno, por ejemplo. O te puedes merendar uno, dependiendo del plan de alimentación que sigas.

-Le doy piano-piano con el ejercicio: es decir, no empiezo #ModoRambo porque sé que no voy a rendir. Si yo normalmente hago 45min pesas y 45min cardio, hoy hice sólo pesas (un circuito con las #kettlebelles) y luego voy aumentando porque paz que me caigo a cuentos.

-Tomo agua como camello llegando a oasis. Siempre tomo agua pero ahora trato de ser más consciente y tomar lo que me toca.

-No me peso. Bueno en este caso no me había pesado ni antes de viajar pero uno no es pendejo y uno sabe que engordó porque los pantalones te lo dicen no? Además, con el avión y el festival que les dije de carbos y sodio, lo que ando es más hinchada que el carrizo. Y no, eso a mi edad no me pasa en un día, así que me relajo y no me peso.


-Me corto el pelo porque me siento como Ringo Starr circa 1964


-Lavo ropa y creo que ese va a ser el cardio de hoy. 



Fotos
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lunes, 10 de julio de 2017

Daño metabólico


Como digo siempre, al metabolismo le echamos la culpa de todo. De los rollos en la cintura, de  lo rápido que engordamos, del calentamiento globlal. De todo. Muchos decimos que tenemos el metabolismo malo, lento y otros aseguran tenerlo "dañado". Si, porque al metabolismo lo puedes dañar gracias a tus malas prácticas.

Si bien el diagnosticarse con un "metabolismo dañado" es algo que hacemos al ojo por ciento -y por supuesto- dista mucho de eso, lo relacionamos con la poca habilidad de nuestro cuerpo a darnos resultados (en este caso de pérdida de peso) a pesar de nuestros mejores esfuerzos. Y por eso digo que muchas veces lo diagnosticamos al ojo por-ciento y habría que ver bien cuáles eran esos "reales esfuerzos" antes de decir categóricamente que nuestro metabolismo se daño.  De hecho, muchos profesionales del fitness advierten que no debemos utilizar el término a la ligera. Que hay varias etapas de este proceso (compensación metabólica, resistencia metabólica y finalmente daño metabólico) y que no todo el mundo está en la "tumba metabólica". Pero pongamos el caso que tú crees que estás en esa categoría.

En el Huffingtonpost asocian al daño metabólico con el "modo hambruna" (o starvation mode) que se refiere al fenómeno de adaptación a la restricción calórica por largos periodos de tiempo. Esto se puede dar o por comer muy poquito  o por tratar de aumentar el gasto calórico con mucho ejercicio o por los dos. En la industria del fintess utilizan mucho este término, sobre todo cuando hablamos de personas que se están preparando para competencias donde el régimen de alimentación es súper estricto, van quitando poco a poco más y más alimentos y aumentando la cantidad de ejercicio para poder aumentar las metas propuestas. Pero las cosas en vez de mejorar, se detienen o empeoran.


En Bodybuilding.com nos los explican así: tu cuerpo siente la perdida de grasa -que no es el estado más natural para él - y empieza a bajar la acción tiroidea para tratar de parar la pérdida de peso. Tú, como buen militante de la causa niveles-de-grasa-bajos dices nada, ahora tengo que cortar más la comida y aumentar más el cardio para perder más grasa. Terminas en una dieta donde cuentas las rodajas de pepino que te estás comiendo y haciendo como cuatro horas de ejercicio al día. Esto en vez de ser un éxito, por supuesto que es un fracaso. Tu tiroides vuelve a bajar sus niveles de acción pero ahora también la testosterona baja, sube el cortisol, te sientes cansado y en vez de ver resultados, empiezas a ver como tus músculos dejan de verse bien lindos y hasta tienes más grasita.

Y porque Niño-de-Atoche-del-Fitness pasa todo esto? Porque tu cuerpo sabe más que el pescado frito y se adapta. El busca la homeostasis. Es decir, ponle cualquier reto, cualquier cosa que no le parezca natural, y el va a buscar la manera de cómo regularse.

Entonces tú dices "es que yo no he participado nunca en una competencia de fitness" pero resulta ser que eres la reina de las dietas yo-yo. No te pierdes un reto-detox donde sólo respiras durante tres días o comes un caldito el día que te portas bien. La dieta de los tres días, el ayuno con el ojo cerrado, la dieta del pedacito de melón en ayunas a las 10 de la noche. You name it. Las has hecho todas. Esas típicas dietas que dan resultados efectistas de un segundo pero que la alegría no llega al medio día. Porque son las típicas dietas donde pones a tu cuerpo a pasar un hambre extremo durante unos días y pierdes peso por deshidratación. Pero como no hay quema de grasa de ningún tipo, el peso solito vuelve a donde se había ido (tu cintura).

Y qué pasa después? Que nos encontramos con personas que huelen un pan y engordan, que efectivamente pueden pasar meses haciendo dietas y no pierden ni la vergüenza o esos altletas que después de su competencia fitness con grasa corporal en menos dos, quedan hinchados como el muñequito de Pillsbury .


El Huffingtonpost también asocia estos síntomas con estos daños metabólicos:
-Exceso de gas
-Hinchazón
-Estreñimiento y / o diarrea
-Baja energía o fatiga
-Aumento del hambre y antojos descontrolados
-Edema  (retención de líquidos, especialmente en piernas o tobillos)
-Ansiedad y depresión
-Aumento de peso
-Pérdida de masa muscular
-Irregularidades o pérdida de los períodos en mujeres
-Inmunidad baja, resfriados recurrentes y / o prolongados
-Trastornos del sueño
-Cambios en el estado de ánimo

Por supuesto que esto suena malísimo y es más, suena a "más nunca voy a volver a ser normal". Pero como lo dijimos antes, tu cuerpo es más inteligente que tu. El va a buscar el balance. Pero tienes que darle una mano. Aquí es donde entra el término Reverse Dieting o reparación del metabolismo. Saschafitness hizo un video explicando todos lo que tiene que ver con este proceso  y lo pueden ver aquí. También, aplicar estas técnicas te pueden dar una mano:

-Paciencia y plantéate otros objetivos: ok, quizás no quieres escuchar esto pero ahora no es el momento de plantearte "seguir bajando de peso". El tener todos esos síntomas es básicamente una manera que tiene tu cuerpo de decirte que las cosas no van tan bien como tú crees y que tienes que parar un poco. Y para mí no es el momento de seguir luchando contra tu cuerpo por "perder más peso". Es el momento de decir "ok, esto no está funcionando, me siento maluco, así que debo parar".

-Come: claro que no hablo de irte a dar un atracón en McDonals sino de comer comida real. Vegetales, proteínas magras, grasas saludables. Es el momento perfecto de llevar todo al punto de partida donde las porciones son más generosas y menos restrictivas. Si todavía ni idea de cuánto comer de cada nutriente, hay calculadoras online que te pueden ayudar pero recuerda que tu meta ahora no es "perder grasa". Así que tienes que tener cuidado con esos cálculos. Para mí lo ideal es comer con tus calorías tipo mantenimiento (o hasta un poquito más). Si, puede que engordes algo pero recuerda que estás en etapa de reparación.


-Descansa: otra vez, como estás claro que tu meta no es perder más grasa, tu ejercicio no tiene nada que ver con eso. Olvídate por unas semanas de "día de piernas" o "Cardio HIIT". Camina, muévete, pero solo con la intención de que la sangre fluya en tu cuerpo. Quizás una larga caminata te ayude más a mantener tu mente calmada que 45 minutos de alta intensidad en el gimnasio.



Fotos
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lunes, 26 de junio de 2017

FitnessFreak: eres demasiado entusiasta?


Quien me sigue por el blog o mis redes sociales sabe que me gusta esto del fitness. Es como obvio porque este blog hablo sólo de eso -aunque también echo mis cuentos de cervezas y rock- pero básicamente estoy orientada al fitness, ejercicio, comidas que me den energía y todo ese cuento.

Cuando reviso mis post de la época en que abrí mi blog veo que antes era como más nazi. Vivía buscando más tips sobre las comidas que ayudan al metabolismo, lo que tenía mucha grasa, lo que nos podía ayudar a mantenernos con la grasa corporal más bajita. Y no sé, será la edad pero ahora soy mucho más laxa.

Primero porque a estas altura sé que todo es un sube y baja y que vivir una vida "fitness" es mucho más que vivir midiendo el pollo o contando cada caloría. Que a veces engordamos y otras veces nos vemos de lujo. Que nos lesionamos, nos enfermamos y tenemos que descansar y que sí, muchas veces eso hace que nuestros objetivos queden de lado. Y que muchas veces gana la pizza y la cerveza y pierde la ensalada con atún.

También me he puesto más laxa porque cada vez veo más gente modo-borderline obsesión promulgando que la vida fitness tiene que ser nazi si o si. Que hay que buscar la versión "fit" hasta de las papas fritas, que todo el mundo entrena para concursar en una competencia fitness...Y a mi ahora eso me da como fastidio. Siempre digo que es distinto comer sano a comer para un objetivo pero tampoco nadie me paga por que deje de comerme la galleta.

Y en Verywell.com me leí un artículo finísimo que es también señal de alerta. Donde podemos ver si estamos llevando nuestra vida fitness a mucho extremo y que puede afectar hasta a las personas que nos rodean. Estas son las cosas que te pueden volver un #fitnessfreak

-Regañas a los demás: por ahí hay un dicho que reza "cada quien puede hacer de su "#$ un florero" y en esto del fitness, más. Si tu eres de esos entregados al gimnasio  y la comida sana pues buenísimo (le pusiste a tu 1$#"$ las flores que quieres) pero muchos entusiastas se sienten en el "deber" de meter a los demás en la movida. Y muchas veces sus frases empiezan con "tu deberías..." (comer esto, hacer este ejercicio). Puede que lo hagas por amor pero el comer de cierta manera y hacer ejercicio es una decisión individual. De hecho, puede que mientras más se lo empujes a alguien, más se aleje.

-Te sientes superior: yo he visto a más de uno que jura que porque hace tal ejercicio o come de tal manera, se siente un poco superior a los demás. Usan frases como "yo nunca como tal cosa", "yo siempre hago esto" normalmente luego que uno le dice un mal comportamiento (A mi me encanta la cerveza y sale uno de estos #fitnessfreak a decirme "yo NUNCA bebo alcohol". Pues la verdad es que lo que lleves a tu boca o el ejercicio que hagas no te hace mejor que nadie. Tienes fuerza de voluntad? Pues buenísimo. Quizás la persona que tienes al lado ve tu rigidez al comer más como una falla en tu comportamiento que una virtud. Buena es la gente que hace obras sociales desinteresadamente. Uno no es mejor persona por comer el pollo a la plancha en vez de frito.


-Lo sabes todo: yo creía que los hombres sufrían de una cosa que se llama "eso no es así". Cuando le planteas algo, digamos "para ir al centro comercial debes agarrar esta calle o la otra" ellos dicen "eso no es así" porque ellos tienen la solución única a todo. Bueno, los #fitnessfreak viven en "eso no es así" independientemente del sexo. Son esos que van por ahí diciendo COMO son las cosas, cómo tienes que hacer ejercicios, cómo debes comer. Son los que se meten en otras cuentas de fitness sólo para poder decirle a otro chiguiro "eso no es así". Yo creo que para perder peso hay que comer bien y hacer ejercicio, eso lo tengo claro. El proceso de cómo hacer esas dos cosas pues cada quien tiene su estilo. Yo voy a dar información de lo que sé, pero cada quien tiene el derecho de tomarla o mandarla al carrizo. Pero que fastidio cuando uno se encuentra los "eso no es así" porque sienten que saben más que el pescado frito!.

-Eres inflexible: como lo dije en la parte de ser superior, quizás a ti eso te parece buenísimo. Pero para otras personas le puede parecer un poco obsesivo. Lo que pasa es que cuando uno es muy, muy inflexible las cosas se pueden poner maluconas rapidito. Sobre todo cuando llegamos a ambientes donde no podemos controlar todo y eso, seguramente te pondrá de mal humor. Hay gente que lleva sus dietas extremas con tranquilidad pero si a ti te causa angustia ir a casa de tu abuela porque ella te quiere dar de su lasaña especial, quizás estás llevando las cosas un pelín al extremo (además, luego tu abuelita se "va" y tú te quedas sin comer más nunca su súper lasaña)

-El fitness lo es todo: al principio hice referencia a mis gustos o la línea del blog, que obviamente es de fitness. Pero yo soy mucho más que una persona que lee sobre crossfit o sistemas de entrenamiento. Lo que pasa es que los #fitnessfreak  SOLO hablan de eso. Y miren que yo entiendo ser pegada en algo porque cuando voy a un concierto de Marillion lo que escucho es eso. Pero no pierdo los papeles si alguien quiere escuchar algo más o hablar de otra banda. Si tus temas de conversación se van reduciendo sólo a la sudadera extrema o al alimento más energético, seguramente tu grupo de conversación también.

Bueno si analizamos esto, el ser un #fitnessfreak es decisión propia y claro que hay más de uno que se lo goza. Lo que recalcan en la publicación es que tu estilo de vida no debería influir en el estilo de vida de los demás. Es decir, dejemos que cada quien haga lo que quiera. Puede que lo hagas por amor pero niñito obligado no hace la tarea. Y si tu amor se torna poco a poco en obsesión, ahí puedes tener un problema.


Que recomiendo yo? (recomendación, usted es libre de tomarla o no) es que viva, coma, sude y deje vivir, comer y sudar.

Fotos
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