lunes, 15 de enero de 2018

Detox en 1,2, 3


El lunes sigue siendo para muchos el Día Nacional del Detox. Ese día en que esperamos que así como mágicamente ya se haya inventado una pócima que se lleve todos nuestros excesos y que nos deje, por supuesto, flacos y bellos sin mucho esfuerzo.

Porque es así, asociamos detox con perder peso. Y tiene ese pensamiento tiene su lógica: nos excedemos comiendo y bebiendo TODO, nos sentimos hinchados como un balón, y pensamos que si nos "desintoxicamos" vamos a quedar des-hinchados y des-gorditos si se puede.

Pero la verdad es que nosotros tenemos unos órganos que se encargan de hacer el trabajo sucio. De llevarse todas las toxinas y decir "esto no lo necesitas" y no tenemos que tomarnos un pote de detergente para limpiarnos por dentro. Lo que necesitamos es un detox un poco más sencillo y que seguramente ya estás haciendo.

Saben cuándo comen muchos tosticos, papitas o no sé, donas y dicen "bestia no puedo ni con una más"? Bueno, ahí está el secreto. Tu mismito puedes empezar a hacer ese détox en 1, 2, 3:
-Si comiste demasiada AZUCAR: deja de comer azúcar.
-Si bebiste demasiado ALCOHOL: deja de beber alcohol.
-Si comiste demasiadas cosas PROCESADAS (saladas, fritas, etc.): deja de comer eso.

Listo. Ahí tienen su detox en 1,2,3. Esto lo acompañas con comidas que le hacen la vida más fácil a tus órganos limpiadores (hígado, riñones, etc.) y vas a estar de lujo:
-Come más vegetales: te ayudan a mantener el azúcar en sangre estable, el hambre a raya y ayuda con el número dos. Quieres tomar jugos verdes llenos de vegetales? Buenísimo inclúyelos en tu dieta (pero no suplantes comidas por un batido de pepino y celeri)
-Toma mucha agua: mantenerte hidratado hará que tu organismo funcione como carro nuevo.

-Come de verdad, no pases hambre: no porque pases hambre como un pende pende vas a "limpiarte" ni quemar grasas. Puedes deshidratarte, y perder peso de agua. Pero deja que te comas la primera comida normal para que veas que ese peso regresa igualito.

miércoles, 3 de enero de 2018

Promesas (y excusas) de principio de año


Cuando empieza el año, para muchos significa hacer una promesa más. Muchas de esas que llevan años prometiéndose pero que por razones (algunas veces) ajenas a su voluntad, nunca llegan a cumplir: ponerse en forma, perder peso y hasta tener una “vida fit”.

Y la verdad es que hay gente que lleva años prometiendo la misma cosa. Se vuelven “prometedores-en-serie” consigo mismos.  Se dicen una y otra vez “este año sí” pero pasan los días, las semanas y los meses y se encuentran cada enero en el mismo lugar (y muchas veces con el acumuladito de los años anteriores).

Y entre esas promesas están también los que ya para el 1ro de enero al medio día tienen una lista de metas más difíciles que plan de presidente entrante. Y por eso, muchos quedan en la eterna prometedera de principio de año.

Les comentaba en Instagram que antes de armarnos de metas hasta los dientes, debemos ser sinceros y ver en lo que estábamos fallando. Si nos embarcábamos en planes imposibles, nos entusiasmamos con soluciones rápidas o nos vencemos muy rápido. Y la verdad es que cuando hacemos el balance de lo que falló, seguramente enumeramos un montón de excusas que en realidad escondían que no queríamos hacer el trabajo que correspondía.

Muchas, muchísimas de nuestras excusas esconden un “no quiero”. Un no quiero pararme más temprano, no quiero dejar de comer dulce, no quiero dejar de comer chocolate todos los días, no quiero hacer tanto ejercicio, no quiero dejar las fiestecitas a mitad de semana, no quiero dejar de comer –coloque aquí usted lo que no quiere dejar de comer-, no quiero sudar, no quiero que me duelan los músculos, no quiero salirme de mi zona de confort.

Claro que pueden salir varios a decir “es que yo de verdad no tengo tiempo” y mi respuesta para eso es que tiempo no tiene nadie. Uno tiene que hacerlo. Y si tu vida es tipo duermo una hora diaria porque no tengo tiempo, tu meta no debería ser estar más fit, sino ver cómo le haces para mejorar un poco tu calidad de vida y llegas a viejo porque tanto estrés no puede ser bueno. O si lo que tienes son 20 minutos al día, pues ten metas más claras y no pretendas perder 10 kg en un mes o concursar en una competencia Fitness sin levantar una pesa. O cuando dicen “es que no me apoyan en mi casa” entonces puede que lo que falte es comunicación efectiva para que tu entorno entienda tus metas (que no tiene nada que ver con extremismos, y de eso hablamos en otro post).

Por eso es bueno que revisemos nuestras excusas. Veamos cuales implican un no quiero dejar de en vez de un “es que no puedo”. Así te puedes plantear un camino un poco más fácil y sobre todo, más sincero. Y así no estamos el 1ro de enero diciendo una vez más “este año si”.

jueves, 14 de diciembre de 2017

Llegó la Navidad (ahora qué hago!)



La segunda mitad del 2017 fue toda una locura para mi: renunciar al trabajo, viajes y luego mudanzas (así, en plural) no me la pusieron fácil. Y con tanto mueve-guarda-regala-pon en esta caja-bota esto-hoy duermes aquí-mañana allá, hasta la más seria del mundo fitness pierde el rumbo. Y claro, llega esta época del año donde tenemos que hacer el balance de lo perdido -o engordado, que también pasa.
Yo soy fiel creyente que no hay tal cosa como el momento perfecto para empezar, digamos, un plan de fitness, como un monton de planes mas. Pero también creo que si hay tal cosa como el PEOR momento para comprometerse con algo como podría ser seguir una alimentación y un sistema de ejercicios para lograr un objetivo en específico (digamos perder grasa). Porque esto requiere dedicación y aguante. Que tu fuerza de voluntad este entonadita y estes claro en lo quieres. Si lo haces a medias, difícilmente vas a ver resultados.
Y si, para mi algo como andar modo gitana errante y Navidad, son como jugarse el gol encontra si vas a iniciar un plan de pérdida de peso.  Porque es como que la cosa es difícil pero tú lo pones suma dificultad. El nivel 3200 de SuperMario o alguno de esos juegos de video dificilísimos pues.
Y si, claro que hay un gentío que vas a ver mas duro que el carrizo en estas épocas . Que van a tomarse esa foto del 1ro de enero mostrando los abs marcados y diciendo “yo también me di mis gustos en diciembre, olí una hallaca y escupí dos tragos de vino, mírenme como estoy” y buenísimo. 1000 puntos para ellos. Pero yo estoy hablando no del atleta fitness, no del que cuenta la grasa corporal como si fuese lo mas importante en su vida. Hablo de aquel que como no, nos gusta vernos bien y de lujo pero coh, tenemos vida que implica mucho mas que pesar los 120 gramos de pechuga de pollo que te tocan de almuerzo.
Si tu vida es mas complicada que novela gringa, pues esto es contigo: ya llegamos hasta aquí . Y esto es lo que pasa:
-Ya lo que no perdiste de grasa, no lo vas a perder en el mes que queda. No importa cuanta promesa hiciste al Niño Fit Jesús o la Vírgencita de las Mancuernas. Ya está . Listo, pasa la página porque llorar no te ayuda mucho. Quizás no te sientes como de portada de revista pero intentar la dieta rápida de tres días s a ver si pasa el milagro, no te va a ayudar mucho.
-Si lo que tienes es el acumulado del premio gordo de Navidad, ese que llevas varios años amasando (saben, el clásico “para enero del 2007 voy a estar pesando tanto” pero lo que haz echo es ir engordando en vez de adelgazar) tampoco te eches a morir porque eso no te va a ayudar. Si es un buen momento para que hagas la cuenta de lo que haz hecho hasta ahora y por qué ha pasado tanto tiempo y siempre dejas tu meta de lado. Nada de regaños, es simplemente sincerarse.
-Recuerda que diciembre no quiere decir que el mundo se va a acabar. Es decir, si estas en alguno de los otros dos escenarios, no pienses que esto es carta blanca para que hagas de tu alimentación y plan de ejercicios un desastre y digas “bueno como ya no perdí peso/engorde, que carrizo, me voy a tomar y beber todo”. Porque si bien no tienes que hacer dieta, puedes cuidarte y comer mas balanceado durante estas fechas. En mi cuenta de instagram les voy a ir contando como es el cuento -para mi- de comer balanceado.
-Analiza tu entorno, tus objetivos, tu realidad y actua acorde. Es decir, si no eres de esas personas -que mencione antes- atletas fitness o que viven por puro placer con la grasa corporal en menos dos, no te estes comparando con ellas. Listo. Deja de seguir esas cuentas si te da dolor de cabeza. Si sabes que este diciembre tienes la reunión en casa de tu abuela, en la de la prima y la suegra y todas cocinan como salidas de Master Chef, pues gozas tu comida y listo. No quiere decir que comas -ver punto anterior- como si no hubiese un mañana. Pero el estar viendo fotos en instagram y llorar no te va a hacer perder peso pero si puedes perder tiempo hermosísimo con otras personas -de esas de carne y hueso- que no vas a recuperar. 

Como les dije, no es llegar a enero rodando. Pero tampoco amargados. Todos los días puedes reeinventarte, claro que si, y como no va a haber tal cosa como el momento donde los astros te tiendan la alfombra dorada para que cumplas tus metas, tampoco te plantees sueños extremos cuando las cosas se te ponen mas difíciles.

lunes, 27 de noviembre de 2017

Una vez más: gripe y ejercicios. Si o No?


Esta foto no es "recién levantada". Llevaba ya tiempo de pie pero mi pelo y mi cara se niegan a la normalidad hoy. Pero es que ando con gripe y yo no soy de las que puedo disimular mucho la gripe. Mi cara siempre grita "me siento como la #"$!$5" y no hay más nada que hacer.

Pero es finísimo para hablar del típico "tengo gripe, puedo hacer ejercicio?". Y la respuesta, como siempre es "depende".

La verdad es que el ejercicio es una buena adición a tu vida y según una investigación publicada en WebMd las personas que incluyeron actividad física en su vida  redujeron la cantidad de "gripes" que tenían en el año. Tu capacidad física puede ayudarte a pelear resultados. Pues finísimo.

Pero una vez que ya tienes gripe la cosa cambia: muchas medicinas que tomamos cuando tenemos gripe aumentan el ritmo cardiaco y por supuesto, el ejercicio también. Lo que puede ser una mezcla un poco maluca.

Si tienes fiebre, que es un mega estrés para tu cuerpo, el ejercicio es como ponerle más a ese plato que ya tienes lleno.

Si tienes asma, cuando tienes gripe puedes toser más y el hacer ejercicio puede dejarte sin aliento.


Mi amigo (médico además) Alvaro Fernández también me comentó:
Me recuerda a un artículo que leí en The Journal Of Medicine en donde demostraron que el ejercicio moderado a intenso en un grupo de mujeres postmenopáusica demostró que disminuye el riesgo de sufrir de gripe, sin embargo opino como médico que durante el resfrío es mejor descansar sobre todo si los síntomas están muy fuerte ya que el cuerpo sólo necesita descansar para recuperar energías que está gastando combatiendo la infección. Aprovecho para aconsejar a los que lean esto, no se automediquen en especial con antibióticos ya que los resfríos son de origen viral. Nuestro cuerpo hace todo el mayor trabajo así que debemos mantenerlo sano y fuerte. Comer muchas verduras y vegetales y sobre todo mantenerse hidratados es fundamental...

En Bodybuilding.com señalan los SI y los NO del ejercicio:
-Si puedes si tienes la nariz aguada, si sólo andas estornudando o cuando te duele la garganta. Igual no es recomendable darle con todo, solo de baja intensidad (nada tipo HIIT)
-Es un NO NO si tienes fiebre, tos, te duelen los músculos (saben? esas gripes "rompe huesos") o tienes vómito.

Cualquier cosa que suene más a infección que a medio molestia por el polvo, es una buena señal de no hagas ejercicio. Como dije en un principio tu cuerpo ya está peleando contra lo que te está atacando. Déjalo quieto y no le pongas más estrés! 

Por eso dicen que hasta que con síntomas "suaves" si vas a hacer ejercicio, que sea solo algo de baja intensidad (caminar por ejemplo)


Y aquí viene el calvario de muchos: si tienes que descansar, PUES DESCANSAS. Que no sigas tu programa, el plan que tenías o "dejes de perder grasa" por tener que tomarte una semana pues que carrizo. Más se perdió en la guerra. Si, puede ser un fastidio pero más fastidio puede ser complicaciones por una gripe que tú solo te vas a buscar por pendejo poniendo tu cuerpo a pasarla mal de gratis.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Moderar o no moderar... He ahí el dilema


La vida del fitness es un viaje de auto-conocimiento. Yo sé que muchos les gusta es como "ver qué está de moda" o buscar el último tip de esos quema-grasa-insuperable, que muchas veces los lleva a hacer cosas que ni siquiera les gusta sólo por "ver resultados". Pero esta búsqueda incansable de resultados también termina en eso, una búsqueda constante y nada de resultados.

En cambio el bendito "estilo de vida" del que todos hablan, requiere algo más que un tip mágico y por eso digo que tiene que ver con el autoconocimiento. Porque no es seguir algo tipo "comer todos los días una cucharada de arroz con bicarbonato" porque lo leyeron por ahí.

Y entre todas las vertientes hay gente que dice si a la moderación como hay gente que dice no. Y antes de gritar YO SOY TEAM MODERACIÓN o no, tienes que conocerte mucho:

-La moderación funciona para quien no tiene una relación con la comida medio adictiva. Es decir, si tú eres de las personas que ven una caja de galleta y te sale el monstruo come galleta que vive en ti, pues baby no creo que eso de la moderación te funcione mucho.

-El nazismo o el "yo nunca como tal cosa" funciona para los nazis pues. Yo no lo critico. Hay gente que le encanta la vida así tipo bootcamp y la medidera de cosas y oler una piña es lo que comen en su día libre. Pues gócelo.

-La moderación pero midiendo les funciona a algunos y a otros no. Digamos métodos como IIFYM donde la gente cuenta cuántos macros les toca de cada nutriente para dejar espacio para cosas más diabólicas o como quieran. A un gentío le funciona. Pero no es comer donas todo el día y si, tienes que saber exactamente que te toca de cada nutriente para lograrlo. Esto implica medir o contar todo.

-Si tienes algún tipo de relación que sabes que no es la mejor con la comida, tienes que andarte con más cuidado. Es decir, si tienes a los atracones, la moderación no es lo mejor. Si tuviste-andas saliendo-andas borderline un trastorno alimenticio tipo anorexia u otra clase de restricción, esas dietas nazis "voy a medir hasta el agua que me tomo" tampoco es lo tuyo baby porque estarías suplantando un trastorno con otro.

-Si eres el rey de comer lo que venga y lo último que mediste fue los centavos que tenías en la cartera, un método donde tengas que sacarle los macros a todo te va a parecer más aburrido que ver Boyhood en función continuada.

Entonces, cuál método elegir? Pues el que vaya más contigo. Yo soy súper los 20 caballos del apocalipsis y tomo edulcorantes, sodas dietéticas, azúcar y carbohidratos refinados, alcohol, grasa saturada y no bailo pegado porque bailo malísimo. Cuando hago todo eso, lo gozo como muchachito en Navidad. Pero también me gozo un pollo a la plancha y desayunar con avena y todas esas pendejadas. Pero yo llevo 42 años conmigo! Si engordo sé por qué engorde y si quiero estar #Ricayapretadita sé lo que tengo que hacer para lograrlo.


Busca cuál es tu camino. Claro, no me vengas con que "es que mi camino es comer empanada pero quiero tener grasa corporal de -0.09% y no hacer mucho ejercicio" porque baby, ni Harry (Potter) puede con eso!

lunes, 16 de octubre de 2017

Los cuatro fantásticos


Vamos a empezar con una nota positiva este lunes, pero no tipo Paulo Cohelo. De hecho es más fácil que eso. Vamos a empezar con un poquito, lo que sea de ejercicio. No es que esto va a hacer que quemes todo lo que te comiste el fin pero de verdad puede hacer que te sientas mejor.  Y si todavía lo dudas, mira estos beneficios que tiene "la vida activa" que me leí en Bodybuilding.com:

-Una vez que empiezas, es fácil volver: es decir, ¡en esta fiesta siempre estás invitado! Puede que anímicamente te pese la idea de volver a hacer ejercicio más que un matrimonio obligado pero la verdad es que tus músculos están ready to go. Efectivamente existe eso de "memoria muscular"  no es taaaaan difícil volver a hacer ejercicio. Claro, dale con tranquilidad para que te rinda ese cuerpo toda la semana.

-No necesitas de tantísimo ejercicio: mira, si lo que quieres es "estar en forma" la verdad es que NO necesitas pasar tres horas en el gimnasio, dos sesiones de cario, una de pesas y tres de patada voladora. Para mantener el corazón sano con 150 minutos a la semana tienes. Y de hecho esto te puede alejar de la Diabetes 2 y la tensión arterial alta. Para perder peso puedes ir aumentando ese número a 200 minutos semanales y ya dependiendo de tus metas tú ves dónde metes. Claro, aquí hablamos de estar en forma, nada de "voy a concursar en Bikini Fitness a final de mes".

-No es tan terrible formar el hábito: yo no creo en eso de 21 días, ni 30 ni un carrizo para formar un hábito. He visto gente que pasa 120 días sin digamos, fumar, y al día 121 agarran un cigarro igualito. Pero según el European Journal of Social Psychology hay gente que forma un hábito entre 66 y 254 días. ¿Te parece muy alta esa cifra? si sacas la cuenta de las horas y los días que haz pasado pegado en Facebook ¡te daría un veri veri del susto!


-El ejercicio te va a ser sentir bien casi inmediatamente: ok puede que al principio termines loco y sudado y digas "por qué a mí". Pero al rato, cuando pasa como ese sacudón, te vas a empezar a sentir bien. Entre las endorfinas y el juego mental de "bien campeón, lograste algo", una sesión de ejercicio de verdad puede levantarte el ánimo. Dime tu si eso no es lo mejor para empezar la semana.

lunes, 2 de octubre de 2017

Cuáles son tus miedos?


Ayer me puse un poco filosófica a pensar sobre las metas que tenemos y los miedos. Y no hablo de "me da miedo El Exorcista" sino esos miedos que tenemos súper enterrados que ponerlos en voz alta duelen más que llevarte el dedito chiquito del pie con una mesa. Porque ser sinceros con nosotros es durísimo!

Porque hay cositas que tenemos metidas en nuestra mente que son las que de verdad no nos dejan avanzar.

- ¿Son los errores pasados? Es decir, ¿haz empezado un montón de veces una dieta y nunca la terminas? ¿Te da miedo caer en el mismo empezar no terminar? Te preguntas ¿por qué me pasa esto?

- ¿Ese mismo miedo de empezar y no terminar te da como vergüenza? Porque muchas personas, desde las más penosas hasta las más extrovertidas fijan sus expectativas en lo que la otra persona dirá de ellos. No tienes que ser una Kardashian que pone cada segundo de su vida en las redes para que te importe lo que dicen los demás. Puedes estar en el mercado, en la piscina o en la calle y piensas que la gente te mira a "ti". Y puede que ese miedo -el qué dirán- te bloquee de tus metas.

- ¿Tienes miedo a salir de tu zona de confort? Ok este suena medio trillado porque hay como 20mil post pendejos -lo sé, los he usado- que "los cambios suceden fuera de tu zona de confort". Y más de uno dice "yo sí, le voy echar más bola que Rambo" pero cuando le dicen, digamos "no comas queso" dicen "ahh no, es que YO NO PUEDO VIVIR SIN QUESO". Es un ejemplo, no es que estoy diciendo que el queso sea el culpable de tus rollos. Pero es esa actitud de "es que yo no puedo vivir sin" lo que si puede dejarte alejado de tus metas.

- ¿Te da miedo salir de tu rutina? Muchos de esos miedos los tenemos porque nos gusta nuestro juguito de piña y nuestra casita gris como dice el poeta David Summers. Y cambiarlo es muy difícil  porque es incómodo. Y decimos que estamos dispuestos pero no, no tanto.

- ¿Piensas que por qué tiene que ser tan difícil “para ti”? Es decir, te comparas, piensas en lo “fácil” que lo tienen otras personas y tú, pobre alma de Dios, la tienes más difícil  que Leonardo DiCaprio peleando con el oso en The Revenant.

Esas cositas son particulares, no tienen una solución simple de “post inspiracional de redes sociales”. Porque tú tienes que ver qué es lo que le molesta, qué es lo que te limita. Y si, tienes que ser sincero contigo y si, es horrible y maluco. Pero la verdad es que si superas ese miedo, si eres más sincero, si dejamos de pensar en lo que dirán de nosotros o lo que tienen los demás –que a ti te falta- el camino puede tomar otra forma.


Empieza ese lunes con este ejercicio a ver qué tal